El Manifiesto GNU
El Manifiesto GNU fue escrito por Richard Stallman con el fin de pedir participación y apoyo.
GNU:
· Significa Gnu No es Unix, es el nombre de un sistema de software completamente compatible con Unix.
· Será capaz de ejecutar programas de Unix, pero no será idéntico a Unix.
· Escrito inicialmente para máquinas de la clase 68000/16000 con memoria virtual, porque éstas son las máquinas en las que es más sencilla su ejecución.
· No es de dominio público. Todos tendrán permiso para modificar y redistribuir
· A ningún distribuidor se le permitirá restringir su redistribución posterior.
El acto fundamental de amistad entre programadores es el hecho de compartir programas; los acuerdos de marketing usados de forma generalizada esencialmente prohíben a los programadores tratar a sus semejantes como amigos. El comprador de software debe escoger entre la amistad y la obediencia a la ley. Naturalmente, muchos deciden que la amistad es más importante. Pero aquellos que creen en la ley a menudo no se sienten bien con ninguna de las dos opciones. Se vuelven cínicos y piensan que la programación es sólo otra forma de hacer dinero.
GNU sirve como ejemplo de inspiración y como bandera para conminar a otros a unirse a nosotros en el acto de compartir.
«La competencia hace que las cosas se hagan mejor». El paradigma de la competencia es una carrera: al premiar al ganador, estamos alentando a todos a correr más rápido.
El software propietario y secreto es el equivalente moral de los corredores en una pelea a puñetazos. Es triste decirlo, pero el único árbitro que tenemos no parece estar en contra de las peleas; sólo las regula —«por cada 10 yardas que corras, tienes derecho a un disparo». Lo que debería hacer es separarlos y penalizar a los corredores por el solo hecho de intentar pelear.
La definición de software libre
Es para expresar claramente el verdadero significado de los programas de software libre; es una cuestión de libertad, no de precio.
Con software libre nos referimos a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. Nos referimos especialmente a cuatro clases de libertad para los usuarios de software:
Libertad 0: la libertad para ejecutar el programa sea cual sea nuestro propósito.
Libertad 1: la libertad para estudiar el funcionamiento del programa y adaptarlo a tus necesidades.
Libertad 2: la libertad para redistribuir copias y ayudar así a tu vecino.
Libertad 3: la libertad para mejorar el programa y luego publicarlo para el bien de toda la comunidad.
La libertad para utilizar un programa significa que cualquier individuo u organización podrán ejecutarlo desde cualquier sistema informático, con cualquier fin y sin la obligación de comunicárselo subsiguientemente ni al desarrollador ni a ninguna entidad en concreto.
El software libre no significa que sea «no comercial». Cualquier programa libre estará disponible para su uso, desarrollo y distribución comercial. El desarrollo comercial del software libre ha dejado de ser excepcional y de hecho ese software libre comercial es muy importante.
En el proyecto GNU, utilizamos el «copyleft» para proteger legalmente estas libertades. Pero también existe software libre sin copyleft. Creemos que hay razones de peso para recurrir al copyleft, pero si tu programa, software libre, carece de él, todavía tendremos la opción de seguir utilizándolo.
Por qué el software no debe tener propietarios
El sistema de copyright permite que los programas de software tengan «propietarios», la mayor parte de los cuales pretende privar al resto del mundo del beneficio potencial del software. Los propietarios desearían ser los únicos que pueden copiar y modificar el software que usamos.
Los propietarios hacen uso de distintos argumentos para que se les conceda el control de cómo usamos la información:
Insultos: Los propietarios usan palabras difamatorias como «piratería» y «robo», al igual que terminología experta como «propiedad intelectual» y «daño».
Exageración: Los propietarios dicen que sufren un «daño» o «pérdida económica» cuando los usuarios copian programas por su cuenta. Pero copiar no tiene un efecto directo sobre el propietario, y no hace daño a nadie. El propietario sólo puede perder si la persona que hizo la copia hubiese pagado por otra del propietario en su lugar.
La ley: Los propietarios a menudo describen el estado actual de la ley, así como las duras sanciones con las que nos amenazan.
Derecho natural: Los autores a menudo apelan a una conexión especial con los programas que han escrito y añaden que, en consecuencia, sus deseos e intereses respecto al programa simplemente prevalecen sobre los de cualquier otra persona —o incluso sobre los del resto del mundo.
Economía: El último argumento que se emplea para justificar la existencia de propietarios de software es que esto conduce a la producción de más software. Se basa en un objetivo válido —satisfacer a los usuarios de software. Y empíricamente está claro que la gente producirá más de algo si se les paga bien por ello.
¿Qué es lo que la sociedad necesita? Necesita información que esté verdaderamente a disposición de sus ciudadanos, también necesita libertad
La Free Software Foundation (FSF), una entidad sin ánimo de lucro exenta de impuestos para el desarrollo de software libre, consigue fondos mediante la venta de CDROMs de GNU, camisetas, manuales y distribuciones «deluxe», así como mediante donaciones.
¿Qué encierra un nombre?
Los nombres transmiten significados; nuestra elección de los nombres determina el significado de lo que expresamos.
El Mundo Libre que se ha desarrollado en torno a GNU/Linux no es un lugar seguro; los problemas que nos llevaron a crear GNU no han sido completamente erradicados y amenazan con volver.
Usar el nombre de GNU/Linux es una forma de que la gente lo recuerde e informe a los demás de nuestros objetivos.
Incluir software no libre en el sistema GNU/Linux puede aumentar su popularidad, si por popularidad entendemos el número de personas que usan GNU/Linux en combinación con software no libre. Pero al mismo tiempo se está animando implícitamente a la comunidad a aceptar el software no libre como algo positivo, y a olvidar el objetivo de la libertad. De nada sirve caminar más rápido si nos apartamos del camino.
El proyecto GNU es idealista y cualquiera que hoy promueva el idealismo se enfrenta a un gran obstáculo: la ideología dominante anima a la gente a descartar el idealismo por ser «poco práctico». Nuestro idealismo ha sido extremadamente práctico: es la razón de que existe un sistema operativo GNU/Linux libre. La gente que disfruta de este sistema debería saber que se trata de nuestro idealismo hecho realidad.
Por qué «software libre» es mejor que «open source»
En 1998, algunos dentro de la comunidad del software libre empezaron a usar el término «software open source» en lugar de «software libre» para describir lo que hacían.
El término open source se asoció rápidamente con un enfoque distinto, una filosofía distinta, e incluso diferentes criterios para decidir que licencias son aceptables. El movimiento de software libre y el movimiento open source son hoy en día movimientos separados con diferentes puntos de vista y objetivos, aunque podamos y trabajemos juntos en algunos proyectos prácticos.
La diferencia fundamental entre los dos movimientos está en sus valores, en su visión del mundo. Para el movimiento open source, la cuestión de si el software debe ser de fuente abierta es una cuestión práctica, no ética. Como lo expresó alguien, «el open source es un método de desarrollo; el software libre es un movimiento social».
Para el movimiento open source, el software no libre es una solución ineficiente. Para el movimiento de software libre, el software no libre es un problema social y el software libre es la solución.
Relación entre el movimiento del software libre y el movimiento «open source»: son como dos campos políticos dentro de la comunidad del software libre.
No pensamos el movimiento open source como enemigo. El enemigo es el software propietario. No estamos en contra del movimiento open source, pero no queremos que se nos mezcle. Reconocemos que han contribuido a nuestra comunidad, pero nosotros creamos esta comunidad, y queremos que la gente lo sepa. Queremos que la gente asocie nuestros logros con nuestros valores y filosofía, no con los de ellos.
Ambigüedad: El término «software libre» conlleva un problema de ambigüedad para las personas de habla inglesa, un significado indeseado, «software que se puede obtener por un precio cero», que encaja también con el significado deseado: «software que da al usuario ciertas libertades».
Miedo a la libertad: El argumento principal del término «software open source» es que el término «software libre» hace que algunas personas se sientan incómodas. Esto es cierto: hablar sobre libertad, sobre asuntos éticos, sobre responsabilidades así como sobre conveniencia, es pedirle a la gente que piense sobre cosas que preferiría ignorar.
Cómo promover el software libre si trabajas en la Universidad
El adjetivo «libre» en el software libre hace referencia a la libertad: libertad del usuario para ejecutar, modificar y redistribuir software. El software libre contribuye al saber humano, al contrario que el software propietario. Por este motivo, las universidades deberían fomentar el software libre, para hacer una aportación al progreso del conocimiento humano, del mismo modo que deben animar a científicos y académicos a publicar sus obras.
Con el paso de los años, varias filiales universitarias han acudido con frecuencia a la Free Software Foundation para asesorarse sobre la forma de negociar con los gerentes que opinan que el software es tan sólo algo que vender. Un buen método, aplicable incluso a proyectos específicamente financiados, consiste en basar su trabajo en un programa ya existente publicado con GNU GPL.
Sea cual sea vuestra postura, siempre conviene mostrar determinación y adoptar una perspectiva ética, tal y como lo hacemos nosotros en el movimiento del software libre. Si deseamos tratar al público éticamente, el software debería ser libre en el sentido de libertad para todos.
Vender software libre
Mucha gente cree que el espíritu del proyecto GNU consiste en que no se debe poner precio a la distribución de copias de software, o que se debe cobrar lo menos posible —lo suficiente para cubrir costes.
En realidad, nosotros defendemos que quienes redistribuyen software libre cobren cuanto quieran o cuanto puedan. La palabra «libre» admite dos significados generales; se puede referir tanto a la libertad como al precio. Cuando hablamos de «software libre» nos referimos a la libertad y no al precio. En concreto, esto significa que un usuario es libre de instalar un programa, cambiarlo y redistribuirlo con o sin cambios.
El software libre es un proyecto comunitario y cualquiera que lo integre debería buscar formas de contribuir a la construcción de la comunidad. La manera de conseguir esto, para un distribuidor, consiste en donar una parte de los beneficios a la Free Software Foundation o a cualquier otro proyecto que desarrolle el software libre.
Con el software libre, los usuarios no tienen que pagar un precio de distribución para utilizar software. Pueden copiar el programa de un amigo que tenga una copia o con la ayuda de un amigo que tenga acceso a la red. O se pueden juntar varios usuarios, pagar a escote un CD ROM e instalarse el software por turnos, que el CD ROM tenga un precio alto no supone un gran impedimento cuando el software es libre.
El software libre necesita documentación libre
La mayor deficiencia en los sistemas operativos libres no se encuentra en el software, sino en la falta de buenos manuales libres que podamos incluir en esos sistemas.
Muchos de nuestros programas más importantes no vienen acompañados de manuales completos. La documentación es una parte esencial de cualquier paquete de software; cuando un paquete de software libre relevante no está acompañado de un manual libre, se da una tremenda laguna.
La documentación libre, como el software libre, es un asunto de libertad y no de precio. El criterio con los manuales libres es bastante parecido al del software libre: se trata de proporcionar ciertas libertades a todos los usuarios. La distribución —incluyendo la distribución comercial— debe ser permitida, de modo que el manual pueda acompañar a cada copia del programa, en papel o en la Red.